Somos novios
martes, agosto 01, 2017
En Génesis, cuando Dios trajo la mujer al hombre, Adán aparentemente reaccionó con amor instantáneo: "...Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne." (Gen 2:23). En realidad, su reacción no fue un impulso sino una conclusión. Antes de toparse con Eva, Dios lo hizo familiarizarse y nombrar a toda bestia de la creación, no para abrir su propio zoológico sino para demostrarle que solo la mujer estaba capacitada para ser "ayuda idónea".
Como creyente, el amor a primera vista no puede ser el interruptor que encienda tu relación. El amor verdadero no es comida instantánea, se cocina a fuego lento. A medida que conoces a tu pareja descubrirás si es la ayuda idónea reservada para ti y tu amor crecerá al compás de ese descubrimiento.
Como creyente, el amor a primera vista no puede ser el interruptor que encienda tu relación. El amor verdadero no es comida instantánea, se cocina a fuego lento. A medida que conoces a tu pareja descubrirás si es la ayuda idónea reservada para ti y tu amor crecerá al compás de ese descubrimiento.
“Después, el SEÑOR Dios dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Haré una ayuda ideal para él». Entonces el SEÑOR Dios formó de la tierra todos los animales salvajes y todas las aves del cielo. Los puso frente al hombre para ver cómo los llamaría, y el hombre escogió un nombre para cada uno de ellos. Puso nombre a todos los animales domésticos, a todas las aves del cielo y a todos los animales salvajes; pero aún no había una ayuda ideal para él. Entonces el SEÑOR Dios hizo que el hombre cayera en un profundo sueño. Mientras el hombre dormía, el SEÑOR Dios le sacó una de sus costillas y cerró la abertura. Entonces el SEÑOR Dios hizo de la costilla a una mujer, y la presentó al hombre. «¡Al fin! —exclamó el hombre—. ¡Esta es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Ella será llamada “mujer” porque fue tomada del hombre». Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo.” Génesis 2:18-24 (NTV)
2. Ante todo, tu hermano/a en Cristo
Robert Trail un pastor preso por el evangelio en la época de los Puritanos, en su última carta a su esposa, se despide de ella con la firma: "Tu esposo por un tiempo, tu hermano por toda la eternidad". ¡Qué gran lección! La pareja con la que estás saliendo será tu novia por una temporada, tu esposa por una vida, pero tu hermana por toda una eternidad.
Con esta perspectiva debes tratarla, como hermana: con toda pureza. Ella es hija del rey de los cielos y durante tu noviazgo debes proteger su castidad como si el rey mismo fuera el chaperon. Asimismo, lector, cae sobre ti la responsabilidad de esperar dicho trato de cualquier persona que afirme amarte. Si no se comporta así, eres responsable de trazar el ¨hasta aquí¨.
Con esta perspectiva debes tratarla, como hermana: con toda pureza. Ella es hija del rey de los cielos y durante tu noviazgo debes proteger su castidad como si el rey mismo fuera el chaperon. Asimismo, lector, cae sobre ti la responsabilidad de esperar dicho trato de cualquier persona que afirme amarte. Si no se comporta así, eres responsable de trazar el ¨hasta aquí¨.
“Nunca le hables con aspereza a un hombre mayor, sino llámale la atención con respeto como lo harías con tu propio padre. Dirígete a los jóvenes como si les hablaras a tus propios hermanos. Trata a las mujeres mayores como lo harías con tu madre y trata a las jóvenes como a tus propias hermanas, con toda pureza.” 1 Timoteo 5:1-2 (NTV)
3. La verdadera medida del amor
El amor no es un sentimiento sino un compromiso de amar como Cristo amó. La medida de este amor no son los sentimientos sino la cruz. Es un amor que no comienza por "lo que sientes", sino por "lo que debes hacer". Es el amor que no busca lo suyo sino lo del otro, lo de Dios, lo que Dios quiere para tu pareja a través tuyo.
Proponte controlar tus sentimientos y llenarte de la gracia de Dios para dar edificación a tu pareja, en vez de arrebatar satisfacción.
Proponte controlar tus sentimientos y llenarte de la gracia de Dios para dar edificación a tu pareja, en vez de arrebatar satisfacción.
“Si pudiera hablar todos los idiomas del mundo y de los ángeles pero no amara a los demás, yo solo sería un metal ruidoso o un címbalo que resuena. Si tuviera el don de profecía y entendiera todos los planes secretos de Dios y contara con todo el conocimiento, y si tuviera una fe que me hiciera capaz de mover montañas, pero no amara a otros, yo no sería nada. Si diera todo lo que tengo a los pobres y hasta sacrificara mi cuerpo, podría jactarme de eso; pero si no amara a los demás, no habría logrado nada. El amor es paciente y bondadoso. El amor no es celoso ni fanfarrón ni orgulloso ni ofensivo. No exige que las cosas se hagan a su manera. No se irrita ni lleva un registro de las ofensas recibidas. No se alegra de la injusticia sino que se alegra cuando la verdad triunfa. El amor nunca se da por vencido, jamás pierde la fe, siempre tiene esperanzas y se mantiene firme en toda circunstancia. La profecía, el hablar en idiomas desconocidos, y el conocimiento especial se volverán inútiles. ¡Pero el amor durará para siempre! Ahora nuestro conocimiento es parcial e incompleto, ¡y aun el don de profecía revela solo una parte de todo el panorama! Sin embargo, cuando llegue el tiempo de la perfección, esas cosas parciales se volverán inútiles. Cuando yo era niño, hablaba, pensaba y razonaba como un niño; pero cuando crecí, dejé atrás las cosas de niño. Ahora vemos todo de manera imperfecta, como reflejos desconcertantes, pero luego veremos todo con perfecta claridad. Todo lo que ahora conozco es parcial e incompleto, pero luego conoceré todo por completo, tal como Dios ya me conoce a mí completamente. Tres cosas durarán para siempre: la fe, la esperanza y el amor; y la mayor de las tres es el amor.” 1 Corintios 13:1-13 (NTV)
Agradecemos a Tony Segar, Software Bíblico Logos por proveer este plan.

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