Amor por internet...
jueves, noviembre 10, 2016
Hoy en día, con el avance de las nuevas
tecnologías han proliferado los chats, grupos de Facebook e incluso
páginas especializadas para encontrar pareja tanto cristianas como no
cristianas. Y por lo tanto ha surgido una nueva forma de “noviazgo”: el
ciber amor.
Según el sitio web vivir mejor, “el ciber
noviazgo es mantener una relación a distancia con otra persona”. ¿Pero
hasta qué punto estas relaciones son fiables, estables y aconsejables?
La realidad es que los noviazgos a
distancia suelen funcionar en pocas ocasiones. Las estadísticas dicen
que solo 3 de cada 100 casos que establecen un noviazgo por internet,
son exitosos. Lamentablemente, la mayoría terminan en ciber engaños.
Las causas de porqué fracasan este tipo
de relaciones son diversas. En primer lugar, fuera de la computadora y/o teléfono no existe una
frecuentación (verse, conversar cara a cara y ver las sensaciones que te
provoca esa persona con su lenguaje corporal, ver como reacciona la
persona ante diferentes contextos y situaciones de la vida…). Por lo
tanto, al no existir una frecuentación más allá de un dispositivo electrónico o través de Instagram, Skype, Facetime, Facebook, etc uno se
hace una imagen de como puede ser una persona, pero solo una
frecuentación puede decir si esa imagen que uno se ha creado corresponde
con la realidad.
Hace falta frecuentarse en persona para
ver si realmente se está enamorado de la persona o solamente de la
imagen que nos hemos creado de él o ella en nuestra cabeza. Y esto es
difícil especialmente cuando ambos miembros de la pareja viven en países
muy alejados el uno del otro.
Algunas personas caen en el error de
creer que porque llevan muchos meses conociendo a alguien, creen
conocerla lo suficiente. La verdad es que nunca terminas de conocer del
todo a una persona y mucho menos por internet. Muchas parejas cometen el
error de casarse después de haber llevado un noviazgo por Internet, y
haberse visto quizás dos o tres veces en vacaciones… pero eso no es una
frecuentación prolongada propiamente dicha.
Para el psicólogo Boris Barraza, los
noviazgos en línea que llegan a un final feliz son uno entre un millón.
“Estos no pueden fortalecerse desde ninguna perspectiva, no hay manera
de que tengan un asidero de la realidad.” Esto, según Barraza, se da más
por las características humanas que sociales y culturales de las
personas. Se tiende a ocultar datos, a exagerar la información o a
esconder ciertos hechos. “Aún cuando se es sincero, no puede ser amor.
Es una fantasía, una ilusión, es un amor platónico, por la falta de la
vivencia compartida”, agrega Barraza.
Una de las claves para que un noviazgo se
desarrolle de forma adecuada y sea exitoso es tener una buena
comunicación personal. En Internet a veces se puede mostrar una imagen
maravillosa, o incluso tener falta de sinceridad y mentir en algo (se
han dado casos de personas casadas ilusionando a otras solteras, por
ejemplo).
Otro de los problemas de las relaciones a
distancia es que muchas veces podemos llegar a idealizar a la persona
porque nos hemos creado una imagen de ella que no corresponde con la
realidad. Muchas personas conocen a alguien y si les parece atractivo
físicamente, simpático o incluso espiritual, empiezan a hacerse
ilusiones, se emocionan y se dicen que se gustan muy rápido, a veces sin
ni siquiera haber orado. Esto hace que se creen emociones en ambas
personas, y que si debido a la distancia después las cosas no salen como
uno/a pensaba al principio, todo resulte en un par de corazones rotos.
Por eso hay que tener cuidado con cuan rápido declaramos nuestros
sentimientos por otra persona y mucho menos hacerlo sin la aprobación de
Dios para esa relación.
La emoción hace que a veces también
oremos para que Dios apruebe nuestros planes pero somos nosotros en
realidad los que estamos escogiendo y diciéndole a Dios lo que tiene que
hacer con nuestra vida sentimental, cuando tenía que ser al revés,
dejar a Dios que actuara antes que nosotros.
La emoción da lugar a una infatuación
prematura que a veces hace que no se vean los defectos de la otra
persona, y que ambos miembros de la pareja al vivir en países
diferentes, decidan casarse habiéndose visto muy pocas veces o sin
haber vivido un tiempo prudencial en el país del otro, viendo como trata
el otro a sus amigos y familiares o como reacciona ante las situaciones
adversas de la vida.
Si normalmente en las relaciones de
pareja se tiende a idealizar a la otra persona y a crearse una imagen
distorsionada de ella debido al estado del enamoramiento, en las
relaciones por Internet esto sucede con una frecuencia mucho mayor.
Otra razón por la que los noviazgos a
distancia no suelen funcionar, es porque algunas
personas no soportan la soledad física y necesitan tener la compañía de
la otra persona cerca.
Cuando se establecen ciber noviazgos,
normalmente son en dos países alejados, ya que si el noviazgo fuera en
el mismo país sería más fácil verse con más frecuencia. Al estar lejos
el uno del otro, muchas veces cuesta confiar en la otra persona, ya que
de alguna manera no se le puede conocer tan bien como si se vive cerca.
No se conoce su entorno, ni con quien estará, ni con quien hablará etc, y
esto puede generar situaciones de desconfianza o incluso de celos.
Si bien yo misma conozco algunos casos en
los que relaciones de noviazgo cibernéticas han acabado en matrimonio,
normalmente sucede en pocas ocasiones como ya hemos explicado
anteriormente. Algunas de estas relaciones han estado repletas de los
típicos problemas de las relaciones a distancia, incluyendo rupturas
temporales. La mayoría de estos noviazgos empiezan en
páginas para buscar pareja. Como el ser humano se deja llevar por una
primera impresión, normalmente se escogen los perfiles de aquellas
personas que más atractivas nos parecen físicamente, se intercambia el
e-mail, el Facebook o el WhatsApp y se comienza un contacto más personal.
Una vez hechas las típicas preguntas de
rigor (nombre, edad, profesión…) si ambos se sienten a gusto y notan que
conectan conversando, la amistad suele ir creciendo y eso puede que
llegues a ilusionarte con la otra persona, y que los sentimientos
crezcan tan rápido que confieses tu “amor” (más bien suele ser
infatuación o enamoramiento) demasiado rápido, puesto que lo que hasta
ahora ves de esa persona te ilusiona. La verdad es que a veces resulta fácil
emocionarse por Internet, sobre todo si no se han tenido decepciones
amorosas previas o si nuestra forma de enamorarnos es más por emociones
que por la razón (la forma de enamorarse varía de unas personas a
otras). Uno comienza a ilusionarse porque todo parece maravilloso, y
creemos haber encontrado la pareja ideal.
Conozco un caso muy cercano en el que una
persona de otro país se presentó como el hombre más maravilloso del
mundo, diciendo palabras amables y llenando la bandeja del facebook de
la chica, le dijo que sus padres estaban orando por ella (al día de
conocerla), etc. Como ella ya había sufrido decepciones amorosas y no
era ingenua, no se fío del todo ante tanta maravilla, por mucho que
algunas personas con las que lo comentó veían maravilloso al individuo
en cuestión. Bien, al cabo de unos días esta persona resultó tener un
carácter insoportable, dominante y posesivo y comenzó a insultar a la
chica. Menos mal que ella en ningún momento se
ilusionó con lo aparentemente maravilloso que parecía. ¿Se imaginan que
se hubiera ilusionado o incluso envuelto sentimientos? Hubiera
sufrido, pero gracias a Dios tuvo cabeza y no sufrió en absoluto.
Ella se dio cuenta a los pocos días, pero
hay personas que pueden llegar incluso a casarse tras haber mantenido
un noviazgo por Internet, y no saber en realidad la clase de persona
con la que se están casando; puesto que por Internet es fácil ocultar
los defectos y mostrar solo nuestro lado maravilloso.
En un noviazgo cibernético normalmente no
suelen vivirse las situaciones cotidianas que se dan en un noviazgo
normal. Y precisamente son esas situaciones cotidianas las que hacen que
la otra persona saque a la luz su verdadero carácter y su verdadera
personalidad. Si la frecuentación solo ocurre en vacaciones porque la
otra persona es de otro país, obviamente de visita todo parece
maravilloso. Hay que tener mucho cuidado con los ciber noviazgos porque
uno se puede llevar la sorpresa de su vida al darse cuenta de que todo
fue una farsa.
Los hombres especialmente, son muy
rápidos a la hora de declarar sentimientos, ya que suelen dejarse llevar
más por la emoción que por la razón. Conquistan a las chicas ingenuas
diciéndoles piropos bonitos, enviándoles canciones románticas y
prometiéndoles la luna y las estrellas… y no sería la primera vez que
hacen tales cosas para conseguir solo sexo o llenar algún vacío en su vida. Por eso hay que tener mucho
cuidado y no fiarse de la primera persona con la que uno habla por las
redes sociales.
Como ya he dicho anteriormente, si bien
es cierto que hay algunos casos aislados que logran superar las barreras
de la distancia y funcionan, como norma general los
noviazgos no duran muchos años a distancia, sin conocerse o habiéndose
visto muy pocas veces, y en los que uno de los dos miembros de la pareja
tiene que viajar al país del otro para casarse y “vivir felices”.
Hay que estudiar muy bien a la persona que se está conociendo y saber si de verdad esa persona es madura
emocionalmente y está preparada para casarse contigo, o quiere casarse
para huir de una situación familiar, para no sentirse solo/a, etc. Si decides comenzar un ciber noviazgo con
alguien de otro país, tienes que ser consciente de que debido a la
distancia quizás nunca puedas ver a la otra persona, o podrás verla muy
pocas veces. Estas situaciones normalmente hacen que las relaciones se
deterioren y acaben en rupturas muy dolorosas que quizás se hubieran
podido evitar si se hubiera pensado de forma lógica antes de declarar
sentimientos, analizando si esa relación era viable para ser exitosa.
También debes de ser consciente de que
hay personas que no son totalmente sinceras, y que aunque lo sean,
normalmente en los ciber noviazgos se suele idealizar demasiado a la
otra persona.
Enrique Monterroza dice en uno de sus artículos que “cuando comienza la etapa del noviazgo cibernético, el amor emana de nuestros dedos en cada frase que se escribe, con cada palabra que se dice y todo parece un cuento de hadas en donde todo es perfecto y queremos que llegue el final feliz. Él recalca que hay personas que declaran sus sentimientos y se hacen novios al poco tiempo de conocerse por Internet y otros que sin conocerse en totalidad le dicen que si a la otra persona, cuando en realidad no se conoce a alguien bien hasta que se convive en la misma ciudad. Además, agrega que aunque ese noviazgo cibernético pueda parecer bonito porque solo existe palabras lindas, preocupación del uno por el otro y muchos temas de conversación, eso no significa que esa persona sea para ti”.
No quiero desanimarte si tienes una
relación de ciber noviazgo, pero soy sincera y quiero que evalúes los
riesgos que implican este tipo de relaciones, y la realidad es que solo
un pequeño porcentaje de estos casos terminan bien. De ello depende la
madurez emotiva y afectiva de la otra persona, las metas en común, la
compatibilidad de caracteres y culturas, su relación con Dios, si esa
persona está preparada para el matrimonio, si su amor es puro y
desinteresado y movido más por la razón que por la emoción, y muchos
otros factores.
Por lo tanto, aunque hay casos que han
salido bien, yo no puedo asegurarte de que si mantienes un noviazgo por
Internet, tu relación tendrá éxito. Eres tú quien en oración debe
valorarlo. Normalmente, cuando Dios une a dos
personas, todo sucede de maneras extraordinarias y diferente a lo cotidiano. No hay precipitación en
declararse sentimientos ni en hacerse novios rápidamente, sino que Dios
hace que se entable una bonita amistad y con el paso del tiempo (y a
veces es mucho tiempo) esa amistad va dando frutos y Dios va colocando
el sentimiento del amor en esas dos personas, pero es un amor guiado por
Dios y movido por la razón, no por la emoción ni la pasión.
Si luego se han conocido en persona y han
pasado mucho tiempo juntos y le han pedido a Dios una señal que les
revele si ambos están hechos el uno para el otro, entonces ya es
prudente declarar los sentimientos e iniciar una relación de noviazgo
siempre pidiendo la dirección de Dios. Cuando todo es guiado por Dios no es
precipitado (el amor es paciente – 1ra Corintios 13) ni nace de una
emoción cibernética. Todo se da poco a poco, sin prisa, sin ir corriendo
y sin haberse buscado el uno al otro con intenciones de enamorarlo. Con
esto me refiero a que hay personas que en su desesperación por no
quedarse solteras, andan buscando una pareja, y si no funciona al mes ya
buscan otra, y esto no es guiado por Dios sino por uno mismo, ya que
cuando Dios tiene propósitos para alguien, las cosas se dan de una
manera más natural y él hace todo lo posible por unirlos.
Amar va mucho más allá de tener conversaciones
llenas de palabras bonitas e Internet no es garantía de que el amor que
una persona te declara sea un amor puro en realidad. Y por supuesto además de frecuentarse en
persona hay que orar mucho. Pero orar no buscando que Dios apruebe
nuestra emoción como ya he comentado antes. A veces Dios nos está
diciendo que una relación no es viable (distancia, etc), pero nuestra
emoción es tan grande que nos autoconvencemos de que como estamos orando
y lo vemos todo maravilloso, esa persona es la que Dios tiene para
nosotros… y a veces solo nos autoengañamos. Es diferente pedir dirección
a Dios que obedecer aun cuando su respuesta no sea la que nosotros
estamos buscando.
Recuerda que la voluntad de Dios “se
manifiesta en el silbo apacible”, es decir, no de manera precipitada,
sino con calma, porque si algo es de Dios se dará de forma natural y no
adelantándonos a ningún proceso según nuestra propia voluntad. Y una forma para saber si estás haciendo lo correcto en sintiendo la paz de Dios, pero si sientes temor y no tienes la paz de Dios mejor aléjate y sólo mantén una bonita amistad sin ligar sentimientos.
Aunque Dios puede hacer que conozcas a
alguien por Internet si son sus planes para tu vida, no quiere decir que
las relaciones amorosas por Internet sean lo más adecuado en todos los casos.
Dios puede darte una persona en tu iglesia, ciudad o país sin necesidad
de que tú mismo provoques el ir a buscarla por Internet
desesperadamente. Está bien que conozcas nuevos amigos o amigas y
asistas a encuentros cristianos pues quizás allí se encuentre la persona
que Dios tiene para ti pero recuerda siempre que cuando el Señor te
quiera dar a alguien, no habrá necesidad de provocar ese hecho
precipitadamente y actuando según tu propia opinión.
Referencia:
https://noviazgocristiano.wordpress.com/2016/04/21/noviazgo-por-internet-es-posible/
By Rebeca Ruiz Laguardia

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